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"El Teatro de Griffero es un acto de resistencia basado en el cuestionamiento de la rigidez de un orden espacial y temporal" Theatre Publique Paris 1986 Los
fundadores del Teatro Fin de Siglo fueron: Textos:
PONENCIA SEMINARIO UTOPIA(S) 1970 - 2003 Sin lugar a dudas, hablar y escribir vivencialmente sobre la trayectoria del dramaturgo Ramón Griffero, director del Teatro Fin de Siglo desde 1984 hasta hoy, constituye para mí un honor y un desafío, ya que demanda sintetizar, no sólo muchos recuerdos teatrales e intensos momentos personales, sino también ejercer la responsabilidad histórica que me otorga el sentido de pertenencia al proyecto de experimentación artística y crítica social que se gestó en El Trolley. Para partir quiero declarar que, según mi punto de vista, el Teatro Fin de Siglo, en El Trolley y dirigido por Ramón Griffero, representaba todo lo que este encuentro propone: allí revisamos el pasado, criticamos el presente e imaginamos el futuro. - REVISAR EL PASADO Gracias a una mirada sociológica y a un auto-exilio europeo, que lo orientaba anticipadamente para el contexto latinoamericano hacia la diversidad post-moderna, Griffero genera con el Teatro Fin de Siglo en El Trolley, un contexto orgánico y autónomo de producción alternativa que se ajustaba a las renovadas necesidades artísticas y estéticas, cuales eran, quebrar las formas tradicionales del teatro chileno y subvertir las opciones sistémicas en favor de su creación. Inserto en el contexto Post-Moderno, movimiento que se inicia para Lyotard y Lipovetsky en la década de los sesenta, para Ballesteros a finales de los setenta y para Picó a principios de los ochenta, y cuyas características principales son la ausencia de modelos establecidos para representar la realidad, operar resaltando la diferencia y la utilización de la memoria como un cúmulo de material que está a disposición del fenómeno creativo, Griffero propuso una estética que invitaba a revisar los códigos escénicos del teatro chileno que se hacía en el país hasta ese momento. Centrado en dicha perspectiva, el Teatro Fin de Siglo realiza entre 1984 y 1987 en El Trolley, una utopía colectiva señalada por un teatro de imágenes que concibe la renovación teatral como una renovación del pensamiento. Para desarrollar su propuesta estética, Griffero enmarca su dramaturgia en el formato del rectángulo tridimensional en blanco, para iniciar la búsqueda de una verdad escénica subjetiva. Se sumerge en la creación de la multiplicidad de dimensiones físicas de dicho soporte para ir más allá de los límites conocidos, indagando en espacios ocultos que le permiten mostrar, con una originalidad totalmente atípica para el medio teatral de ese momento, un paralelismo social de la realidad. Para ello, renueva los códigos y las imágenes teatrales asegurando al trasmitir con otros signos escénicos, la grabación de sus mensajes, alejando así al teatro nacional de la estructura tradicional realista-naturalista y del mensaje socio-político clásico y propio del teatro latinoamericano de esos tiempos. Recurriendo a palabras contenidas en un programa para el Festival Latinoamericano de Córdoba, Argentina en 1986, argumenta su discrepancia con los modelos dramatúrgicos tradicionales y su confianza en la fuerza de la imagen: "Es un teatro que le da un lugar preponderante a las sensaciones fuertes, que se manifiestan en una multiplicidad de imágenes sin palabras, donde el texto no es más que una recopilación de citas ingenuas, correspondientes a nuestro lenguaje cotidiano. Esto no significa un rechazo a lo literario; en este marco el texto no es más que un pretexto utilizado para integrar al espectador en el montaje". La estética teatral de este creador se compone entonces, de una imagen que llega a los sentidos (poética de la escena o escritura escénica) y de un texto (poética del texto o dramaturgia) que pasa por la recepción y posterior racionalización del espectador, entendido por Griffero como un agente activo, como un cómplice del espectáculo. La re-formulación de la dramaturgia de Griffero realizada por el Teatro Fin de Siglo, se gesta en una simbiosis semántica que entiende la obra de teatro como una unión orgánica entre el texto escrito y el texto espectacular, cuyo objetivo principal es intimar la escritura con el formato o espacio escénico donde se desarrolla. Entonces el interés por dinamizar la lectura espacio-escena lo lleva a incorporar, de manera teatral, los códigos narrativos del cine, logrando así una poética del espacio en relación con el texto escrito. El espacio espectacular aparece como un personaje fundamental que sustenta en forma tridimensional, los códigos escénicos que generan el acto teatral y que al entramarse con la escritura dramática, ahora propuesta en la escena como imagen, potencia y genera múltiples lecturas que invitaban a revisar la manera de narrar del teatro en Santiago en esos tiempos difíciles. Como actriz, considero que tanto los tres personajes que interpreté en "Ughtt Fassbinder" (1986-1987), cuales fueron una prostituta callejera, una lesbiana reprimida y una corista de cabaret, como la abuela-diosa griega de "99 - La Morgue" (1987), me exigieron renovar y replantearme profundamente la manera de construír y comunicar un rol. Tuve que abandonar la mirada stanislavskiana de la concepción del personaje para investigar la concreción escénica de roles simbólicos y altamente conceptuales, siempre demandados a abandonar una psicología aristotélica para ponerse al servicio de esta nueva manera de narrar la teatralidad. Resultaba difícil para mi intensa formación realista, propia de la Escuela de Teatro de la Universidad Católica donde yo me eduqué académicamente como actriz, darle un camino lógico y pleno de sentido a tres personajes propuestos por el imaginario de Fassbinder y re-interpretados por la dramaturgia escénica de Griffero. Constituía un tremendo desafío hacer un camino de verdad escénica con estos tres relatos fragmentados que formaban el corpus de esa obra dramática. Sin duda tuve que revisar dedicadamente los códigos de interpretación en los que yo me basaba hasta ese momento. Para
qué mencionar lo exigente que fue abandonar la lógica de
la psicología realista para interpretar y darle verdad a la Abuelita-la
mujer de Corintio, una anciana en silla de ruedas, totalmente arteresclorótica,
que se transformaba en las noches nada menos que en diosa griega, que
incluso hablaba en griego y que se enamoraba perdida y adolescentemente
de Germán, el cuidador de la morgue que interpretaba Alfredo, con
el que hacía el amor en forma intensa y desenfrenada, siendo el
único testigo de su doble vida nocturna. - CRITICAR EL PRESENTE Griffero se asienta primero en su capacidad crítica para decodificar la realidad y someterla a nuevos contenidos según requiera el presente. No es gratuito que su primera especialidad sea la sociología, y que dentro de este campo de análisis, cumpla su rol como sociólogo de la cultura. Según mi punto de vista, Ramón no sería el representante que es como dramaturgo, si su obra no estuviera tan evidentemente influenciada por una visión sociológica de la realidad y de la importancia que le da como artista a los tiempos en que le ha tocado vivir y crear. Por ello, el teatro de Griffero se entiende hasta hoy como un acto de resistencia, basado en el cuestionamiento de la rigidez de un orden espacial y temporal, así como también en la necesidad de recuperar y reflejar los temas de la memoria colectiva de un país que día a día mostraba más síntomas de silencio y amnesia. La crítica al presente se producía en ese momento y también hoy en día, porque la obra del director del Teatro Fin de Siglo se constituye por una sumatoria de fragmentos de la realidad contingente, que dan como resultado un puzzle o un caleidoscopio donde el dramaturgo recupera su autoría y autonomía al proponer la irrupción de una mirada radiográfica que da cuenta de un entorno espacio-temporal real.
Prueba de ello fue la gestación de la sala El Trolley, un espacio
sociológico de renacimiento artístico y expresión
personal, en donde se plasmó una utopía colectiva que consistía
en reconocer la necesidad de vivir sin miedo y de proyectarse mas allá
de lo circundante y sobre todo de realizar, de manera consciente y responsable,
actos de creación artística y de resistencia cultural, que
evidentemente requerían de una mirada crítica del presente. Obsesionado por recuperar el ludismo de lo teatral frente a lo teatral, Griffero persigue como dramaturgo y director durante estos veinte años, reflejar y criticar los temas del presente tanto en la escena como a través de los personajes, anclándose en un inconsciente colectivo fragmentado para lograr una verdad escénica que se ha vuelto esquizofrénica, al carecer de pasiones universales. Como actriz, creo que tanto las obras "Extasis o el Camino de la Santidad" (1994-1995) y "Río Abajo" (1995-1997) como los personajes que interpreté en ellas, cuales fueron María, una empleada doméstica, armoniosa como la comedia musical norteamericana, que cae en el dolor víctima de un amor apasionado con Andrés, jóven místico que es nieto de la patrona de la casa y La Patty, una mujer madura, ex-prostituta dueña de un kiosko-almacén en un block de población, a la cual le mataron a su hijo adolescente los militares en una protesta, dan cuenta de la profunda crítica a este nuevo presente democrático y a los contenidos tan extremadamente chilenos, como son el deseo, la pasión sexual y la homosexualidad a la luz del pecado católico y todas las víctimas, en mayor o menor grado, de las violaciones a los derechos humanos que ocurren hasta hoy en nuestro país.
Fue tan intensa la crítica al presente de esos dos montajes estrenados
tanto en salas independientes (Nuval y Carlos Cariola) como institucionales
(Teatro Nacional), que fuimos abiertamente censurados en términos
morales y políticos, por la crudeza y veracidad de su innovador
tratamiento escénico. Su necesidad como creador es lograr la representación de una versión artística y temática, que contenga una correspondencia estructural entre la narrativa, las necesidades de la puesta en escena y la importancia de la revelación de contenidos altamente contingentes. Siendo el motor de creación del director del Teatro Fin de Siglo denunciar la hipocresía instaurada de los sistemas sociales, mis roles han tenido la misión de encarnar la impotencia del ser humano frente a sus sueños de nostalgia, de rebeldía, de diferencia y en definitiva, de libertad. - IMAGINAR EL FUTURO Las palabras escritas por Ramón Griffero en el programa antes señalado son elocuentes para argumentar el proceso artístico de un colectivo y la capacidad de imaginar el futuro que nos inspiraba en esa época: " El trabajo de un teatro autónomo es sólo posible gracias a un elenco, a técnicos que se arriesgan a seguir una ruta sin señas, a entregar su aporte sin obtener remuneraciones económicas. Guiados por una necesidad de generar y de expresar mas allá de los mitos y fantasmas de un régimen autoritario, abriendo espacios para lo imposible". Incluso navegando más allá de la contingencia de la época, imaginar el futuro tenía que ver con diferenciar la misión del arte de un país con el rol de la cultura en general, y a partir de ahí soñar con la libertad tanto personal como colectiva. Para Griffero el teatro ha sido siempre un instrumento social y como arte tiene el deber de hacer pensar, de gestar pensamiento. En esta perspectiva y guiado por los cambios del país y, por tanto, de las condiciones de producción y de difusión e inspirado en la relación de sus pasiones frente a los contenidos y a la función social que cumple el teatro, Griffero evoluciona desde esa época hasta hoy hacia la Dramaturgia del Espacio, la concreción de una utopía individual que plasma su propuesta más acabada de la teatralidad para continuar comunicando una visión colectiva de la realidad. Su irrupción como creador en el escenario chileno se asociará siempre con la llegada del futuro, con la necesidad de remover el lenguaje teatral establecido, con el hecho de proponerse ofrecer nuevas alternativas, dirigidas especialmente a los jóvenes mediante un lenguaje que los identifique, los represente y los motive. Siempre tendrá que ver con determinar el espacio con una funcionalidad diferente, con abrir los referentes mentales del espectador que frente a su obra se ve obligado constantemente a enfrentar el presente, viajar al pasado, proyectar el futuro porque nada está prohibido. Griffero en el tiempo se continuará asociando a poder navegar libremente y sin ataduras por diferentes épocas, morales, contenidos, opciones sexuales e ideológicas, sin las ataduras de la lógica tradicional. Siempre tendrá relación con el hecho de que mediante la puesta en escena de un texto dramático se puede evocar y utilizar la imagen y el encuadre espacio-temporal como una manera contemporánea para narrar y para jugar sin pudores con el orden del tiempo, dando cuenta en términos creativos de que se puede imaginar el futuro con libertad. En este contexto las dos versiones de la obra "Cinema Utoppia" (1985 y 1999-2001), donde interpreté a Mariana, una discapacitada con Síndrome de Down que habita en 1950, cuya fuente de inspiración es el amor intenso que siente por Sebastián, el protagonista de una película que ocurre en la década de los 80, que es homosexual y exiliado, pero que sin embargo, representa para ella su sentido de realidad, articulan claramente la capacidad de imaginar el futuro.
En la primera versión el acento estaba puesto tanto en la lectura
ideológica y contingente que reflejaba la obra como en las condiciones
artísticas y de producción que nos entregaba El Trolley,
espacio que también albergaba fiestas y eventos que recaudaban
recursos económicos con los que se financiaba nuestra actividad
artística. Ahí estaba anclado especialmente el sentido en
términos teatrales, tarea titánica que para alegría
de todos y todas fue reconocida y premiada por el público, los
colegas y la crítica. Con una capacidad desconocida para la época de la primera versión de llamar actores y actrices de trayectoria televisiva, Ramón centró la mirada de la obra en las relaciones humanas y la libertad moral y afectiva de los personajes, obteniendo el mismo éxito de público y reconocimientos que la primera versión. Al re-estrenarse en el teatro Providencia, la obra siguió con éxito su camino a comprobar que más allá de lo contingente, el teatro de Griffero había sido capaz de imaginar el futuro sin equivocarse y de remecer nuevamente a la sociedad chilena al presentar la misma obra, en otro contexto, con otro enfoque, pudiendo reemplazar la contingencia ideológica colectiva por la contingencia afectiva individual. Siempre inserto en la visión polisígnica de la corriente post-moderna, que plantea un renacimiento recodificado, Griffero vuelve al abecedario de la puesta en escena para re-dirigir su obra, buscando producir la asosiación consciente-inconsciente, tanto en los actores y actrices que interpretamos los roles como en los espectadores-cómplices que presenciaron el espectáculo después de 14 años. La premisa actoral Grifferiana de que no se actúa sobre un escenario sino que se está sobre un lugar, y más aún, sobre el encuadre de ese lugar, continuó desperfilando, ahora en otro contexto, los planos espacio-temporales de los personajes, permitiéndoles vivir algo dentro de algo, en otras palabras, vivir otras vidas además de la vida de la obra a la cual pertenecen. Cada uno de los personajes que por fortuna me tocó interpretar, me enfrentó al concepto de realidad contemporánea post-moderna, caracterizada por contener una suma de modelos que cohabitan en cada rol y que logran constituirse como un reflejo válido del espíritu de la época actual. Pero sobre todo, me han dado, en el transcurso de estos veinte años, la oportunidad de plasmar en el escenario una opción teatral, cual ha sido, aportar como actriz desde la postura de lo artístico, descrito por Ramón Griffero, como la irrupción de un mirar que no se integra aún a lo cultural. Verónica
García-Huidobro
Ya no estamos frente a una teatralidad latinoamericana o Chilena que se mire o se pueda desglosar desde el lugar de su no escritura Primera etapa 1980 - 1989 La creación de un autonomía y de un espacio de resistencia cultural. Luego de presentar mis primeras obras teatrales en francés "Opera para un Naufragio" y "Altazor-Equinoccio" con el teatro Universitario de Lovaina, quedo de manifiesto que aquellas obras o esa escritura estaba dirigida directamente contra un dictador y para el publico de mi país, que era en ese contexto donde sentía que este teatro podía cumplir su función de ser efectivamente, un arma de resistencia.
El
primer montaje Historias de un Galpón Abandonado uso el lugar como
envoltorio de la acción se llena este galpón de viejos muebles
abandonado y en el centro de el Un gran armario que tenia varios niveles
de profundidad Al abrirse aparecía un salón palaciego era
el lugar donde habitaban quienes dominaban este Galpón. Los habitantes
de el, personajes errantes en búsqueda de reconstituir lo que se
le había sustraído tanto mentalmente como físicamente;
Por ej.: la profesora con su lampara, resguardando los últimos
libros. La mujer con su coche errando por los caminos en busca de su marido
desaparecido. Este galpón era la metáfora de un país
abandonado mas bien de gente abandonada y a merced de las perversiones
de sus dominadores que les prometían un futuro esplendor. En esta
primera obra un lenguaje teatral se gestaba elementos del kitsch latinoamericano
s entremezclaban en tanto discurso paródico formas de la comedia
musical, la opera y el ballet... Un grotesco carnavalesco definía
los personajes del ropero...y un realismo "poético" simple
a los habitantes que llegaban a buscar refugio a este errado lugar.. Los
abusos eran sexuales y psicológicos, se sometía a los habitantes
a pruebas para decidir si podían ser partes de este nuevo club
social... Sin embargo había un gran dominio de lo plástico
y lo coreográfico, los cuerpos de los actores del galpón
componiendo entre los muebles mirando el mundo a través de los
vidrios de alguno de ellos y una luz que surgía desde el interior
de cada objeto. El teatro era así una voz política. El publico se acercaba a El Trolley como a un lugar de reunión clandestina y podían reafirmar a través de la teatralidad que no estaban solos. Que si habían voces publicas sobre lo oculto, que aún no nos habían convencidos. , cuestión que pudiera ser evidente pero en un régimen de control total sobres los medios de comunicación. Visuales y escritos sobre la literatura y el cine...luego de diez años, se llegaba a pensar que la unidimensionalidad de la dictadura habitaba todas las mentes. De ahí que su realización surgiera de una necesidad de supervivencia vital, quienes trabajaron como actores diseñadores dramaturgos en el teatro de la resistencia sabían que cualquier otra fuente laboral le sería negada y que ponían en juego su existencia... La primera experiencia obligaba ir mas allá, sentíamos que era indispensable generar una posición fuerte en lo artístico para que esta pudiese tener el mismo nivel en lo político. El panfleto es evidente en ese contexto y trasmitir ideología, en el sentido de la época era un cliché. Deseaba tan solo mostrar, y que la percepción fuera a través de lo emotivo y no lo racional. Una radiografía sobre la realidad pero hecha ficción.
1.
En la sala de teatro 2.
En la concepción escénica 3.
En el estilo de actuación 4.
En la dramaturgia HISTORIA
TEATRAL Y MEMORIA SOCIAL La
escritura cinematográfica, a diferencia de la literal permite ser
leída masivamente, y a la vez poder expresar de modo sensual y
vívido ese "mundo posible". La escritura cinematográfica
también permite a los espectadores tener una vivencia comunitaria
de la historia que ven, a diferencia de la experiencia real de la vida,
que es individual, atomizada y secreta. La búsqueda de sentido
y su continua diseminación en diversas posibilidades de lectura
están dadas en la obra "Cinema..." por la competencia
que se presenta entre la ficción (cine) y la realidad (platea)
para abordar el mismo tema de las utopías sociales e individuales.
Los héroes casi míticos podrían estar en la pantalla
(representados a través de los galanes), pero no se encuentran,
y ahí está el anhelo del acomodador que, melancólico,
deseando volver a verlos, emula escenas románticas de películas,
una hollywoodense y otra francesa. La
Poética del texto y la Poética de la imagen. Entre 1985 y 1987 además de Cinema Utoppia se crean los montajes de un Viaje al Mundo de Kafka y "Ughht Fassbinder" un trabajo de cinematificación teatral. Donde se extraían extractos de diversas películas de Fassbinder que trataban el tema de la sexualidad Lesbica -homosexual heterosexual. Esto implicaba que el escenario era un set múltiple donde de Querelle se pasaba a Kazelmatcher o a Petra von Kant..un trabajo de fragmento y planos espaciales y de una posición política frente a la sexualidad
El Trolley termina su periodo de espacio de resistencia en 1988 cuando se empiezan a abrir mas espacios de libertad y se gana el plebiscito contra Pinochet..Su función había sido cumplida y en los nuevos contextos ya no tenía objetivo de existencia.. 1989-1993
EL Autismo creativo. La llegada de la democracia, generó en
mi y en la mayoría de los creadores chilenos un autismo creativo.
La pregunta frente a las nuevas situaciones era de Donde hablar, la función
o el rol de hombre de escena bajo la dictadura, me era muy clara, el objetivo
de mi escritura como la pasión que me movía no había
que buscarla. De donde se gestaba ahora una poética política
si la anhelada democracia había llegado, ¿donde encontrar
el nuevo motor?. De que escribir ahora, que no sea representar por representar,
que rol cumplimos en una democracia que no exista hacía 17 años,
era volver a darle un sentido de vida a una profesión. Durante
este período, se escribió cuentos, se elaboro teoría,
y en 1993 volví a presentar, una obra "Extasis o la senda
de la Santidad". Era el camino de un joven que desea encontrar la
santidad, para eso seguía diferentes sendas: la del amor, la del
mal para encontrarse con el demonio, recorre parques se vuelve prostituto
de hombres y mujeres y finalmente entra al ejercito donde es obligado
a asesinar. El hombre ya sin utopías colectivas centraba su energía
en la búsqueda de una utopía individual la de ser santo
y así de otra forma chocaba con un entorno que no permitía
la diferencia. Y solo aceptaba la uniformidad (Proceso de la transición
chilena llamada Reconciliación que a raíz de esta sé
auto censuraba el pensamiento critico o cualquier elemento que pudiera
perturbar nuestra reconciliación. Extasis fue perturbador y nos
encontramos ya no con la censura del autoritarismo no con aquella marginalidad
pero si con la censura de los medios de comunicación que informaron
levemente sobre este montaje "que fue estrenado en el festival mundial
de dramaturgia contemporánea, Veroli Italia)..
El teatro fin de siglo llega a su termino con el fin del siglo al fundarse su propuesta fue realizar en este tiempo que como entonces jóvenes considerábamos el nuestro, dar nuestra visión de un mundo de un país a través del lenguaje teatral...esperamos haber en parte cumplido nuestras primeras ilusiones. Contexto histórico- Situación actual- Características teatro Chileno La poesía la literatura la plástica incluso la arquitectura latinoamericana ha tenido una presencia en los países de Europa sin embargo por alguna razón este fenómeno no ha sucedido con nuestras artes escénicas. Dado que el teatro Latinoamericano por ende el Chileno es un área absolutamente desconocida en el ámbito profesional como de la academia europea, es necesario hacer un pequeño contexto del ámbito de una experiencia teatral, una Breve Historia. El desarrollo del Teatro Chileno se enmarca en el contexto del desarrollo del teatro occidental El resurgimiento del teatro en el renacimiento tiene su eco en la colonia en Chile con la presentación de los auto-sacramentales incluso Tirso de Molina escribe una obra titulada Arauco Domado (Zona de los araucanos..Pueblo aborigen del sur de Chile). En la independencia uno de los próceres es el sacerdote y dramaturgo Camilo Henriquez, de 1810 en adelante la visita de compañías españolas - italianas y la construcción de espacios teatrales, es parte de la actividad de la República. Los dramaturgos retratan los conflictos socio políticos de la época. Así la guerra contra Bolivia tiene sus obras épicas románticas que exaltan las glorias chilenas. Luego para la guerra civil del 91 los dramaturgos también se alienan a uno u otro bando.(Teatro en verso y de inspiración romántica)..La construcción de las grandes salas o escenas a la Italiana datan del 1860 -1870...Iquique Santiago - Valparaíso. Salas que acogen a divas como Sarah Bernardht. Paralelamente se va desarrollando un teatro de costumbres y ya en 1913 se funda la sociedad de Autores teatrales de Chile que cuenta con 35 miembros las salas en Santiago suman 20. Hay una expresión también del Teatro de agitación y propaganda desarrollado por los partidos de izquierda Chilena, y que es de carácter obrero (1918) La única experiencia en ese periodo de vanguardias es la obra La luna (surrealista-creacionista) de Vicente Huidobro. En 1938 con la llegada del Frente Popular y el fin de la guerra civil, española..Chile acoge a la compañía de Margarita Xirgu como a actores de La Barraca , grupo de Teatro de García Lorca ..Quienes darán un impulso contemporáneo a la escena Nacional. Ya en 1940 1941 se fundan las primeras escuelas de Teatro profesionales, Universitarias y lo que podríamos catalogar como los Dos primeros teatros Institucionales que impulsarán la muestra de un repertorio como la de los dramaturgos nacionales escritos centrados en el desarrollo de un lenguaje teatral psicológico realista y basadas en el estudio de Stanislavski y posteriormente Brecht... La primera formación profesional teatral se realiza principalmente en la asimilación del aporte del teatro Europeo Norteamericano contemporáneo...Visitas de JTNP de Jean Vilar..y otros marcan las primeras sendas Hay que señalar que en 1949 La Sociedad de autores teatrales construye la sala SATCH (de capacidad de 1000 espectadores) para la difusión de la dramaturgia nacional). Los cincuenta sesenta tres corrientes principales se desarrollan y una individual,,De un lado el teatro psicológico realista nacional (que aborda situaciones de carácter psicológico y social-politico) E.Wolff-Isidora Aguirre un teatro del Absurdo (J.Diaz) y el teatro mas ligado a la contestación política un teatro de la creación colectiva. )ICTUS -ALEPH) el aporte inicial de Jodorowski (teatro pánico tiene escasa repercusión inicial en Chile. Hay una gran relación de la actividad escénica como motor del cambio social y como pensamiento critico de la sociedad. Acentuado por la contingencia política que vive el País; Frei -Unidad Popular. El Inicio de la Dictadura(1973-1981) Interrumpe y castra el desarrollo escénico Chileno...Las Escuelas son intervenidas por los militares y así los dos Teatros Universitarios de la Católica y de la Chile..cumpliendo tan solo una función de mantener un repertorio "cultural" que no devele la situación del país. Los grupos independientes se transforman (Imagen-Tit-ICTUS en una voz de disidencia inicial En ese periodo los Teatro Nacionales del estado estaban intervenidos por el gobierno militar y eran manejado por interventores de ahí que su programación se limitaba a clásicos sin daño...que daban imagen que había una continuidad cultural que seguía existiendo Hay actores -escenógrafos- coreógrafos diseñadores encarcelados - exiliados. Hay obras como Hojas de Parra (N.Parra- Jaime Vadell) censuradas y su lugar de representación incendiado. Pero también hubo un grupo de dramaturgos y Directores como actores que se inclinaban y alababan al régimen militar Un Panorama del Teatro Hoy en Chile 1999 Ante nada hay que señalar que en Chile existen tan solo dos teatros subvencionados de esta manera el 95% de la producción teatral es una actividad autónoma realizada por los profesionales del área. Desde
1994 La división de cultura crea un fondo de las Artes apoyando
la creación de 40 obras al año, este aporte financia tan
solo la producción del montaje.) EJES
Y REFERENTES REFLEXION
TEORICA SOBRE LOS ANTECEDENTES ANTERIORMENTE EXPUESTOS. Desde otro ángulo, la experiencia de la desintegración de las verdades ideológicas nos demuestra que el quiebre de una verdad implica el fin de un poder, de un pensamiento y de formas de hacer en este caso el artístico. La acción teatral de la modernidad se centró en la fotocopia de modelos y en el caso chileno mayoritariamente centrado en la elaboración local de los postulados de Stanislavski, Brecht- Barba y del llamado Teatro Pobre o Popular. Los modelos se agotan al estar encerrados en principios artísticos previamente definidos. Hay que recordar que el método stanisvslaskiano fue una reacción a la perdida de verdad escénica de la acción teatral precedente, el teatro de divos y los principios Brechtianos surgen como una alternativa ideológica a la verdad escénica del denominado teatro burgués. Un actor en malla negra moviendo sus brazos para imitar un árbol o un grupo de mujeres en enaguas si alguna vez fue signo innovador, el cambio de percepción lo transforma en una manifestación ingenua, así como la voz impostada de un galán o el efecto grave y didáctico de la distanciación brechtiana, o las mascaras y zancos étnicos de un grupo dicho Barbiano. Es el mismo proceso que sentimos al ver nuestras antiguas fotografías y sonreír por vernos tan inverosilmente vestidos.¿Dónde están los textos que enseñan a actuar y a escribir de acuerdo a la nueva verdad? Pero
la verdad escénica hoy ¿Bajo qué modelo se encuentra?
Donde esta la nueva metodología para aprehenderla y reproducirla
donde se encuentra La verdad escénica se ha vuelto esquizofrénica
al no responder ya a un ente unitario, ni a modelos orgánicamente
estructurados. Instante predilecto ya que al derrumbarse las grandes verdades
desaparecen los limites que estas mismas crearon. Así se deja abierto
un camino a una teatralidad centrada en la creación artística
y en la verdad que existe solo y para y en el interior del autor y creador
teatral quien vuelve sus sensibilidades hacia su propia autoría
teniendo como referente toda la tradición cultural en la cual esta
inserto, sin tener que legitimar su creación o adecuarse a un modelo
imperante. Esto no niega la validez de los métodos o principios
anteriores, solamente que en el nuevo contexto se desdogmatizan permitiendo
su reelaboración como parte de una tradición general. Potencializado
con la palabra del texto escrito que es a su vez imagen el trabajo que
he realizado entre esta simbiosis de una poética del espacio en
relación a la poética de su texto es lo que he denominado
como una Dramaturgia del Espacio. La comprensión de lo anterior
es fundamental para poder situarse frente al teatro chileno actual, verlo
no desde los parámetros analíticos del centro si no percibir
su emergencia desde su lugar donde se escribe y representa que no es el
mismo lugar del otro.. En un foro en Kultur der Welt en Berlín
esto aun persistía de parte de los críticos y estudiosos
alemanes que tratan de interpretar nuestro teatro desde sus parámetros
tratando de encontrar paternalidades propias. Este autor me parece igual
a Tankred Dorst y no poder percibir de un lado la lectura contraria de
que nuestros autores tienen una autonomia. O como un reciente libro de
P. Pavis sobre voces e imágenes del teatro contemporáneo,
donde sus modelos de percepción del teatro contemporáneo
corresponden tan solo a una dramaturgia europea, desconociendo la contemporaneidad
mas allá de sus bordes. Para finalizar esta serie de reflexiones
podemos afirmar que los cambios en construcción escénica
en este fin de milenio, generan un resurgimiento de la teatralidad en
este caso la Chilena, que ya no centrará su expresión en
el factor de recrear o fotocopiar los modelos A o X si no en generar una
autoria a partir de su confrontación imaginaria con el espacio
y texto escénico. |